• Han de tener capacidad de decidir, de querer ser, de querer hacer… para convertirlos en personas activas frente a la pasividad que se les presupone
  •  NO AYUDA EN LA REINSERCIÓN SOCIAL DE LOS MAYORES: La sobreprotección familiar e institucional, la sobre cobertura de los cuidados, los rápidos cambios tecnológicos, la globalización, etc.
  • Las personas mayores quieren participar en las actividades o aficiones, en elegir su ropa o la comida que quieren comer, según sus posibilidades físicas

Bilbao, septiembre de 2017.- Las personas de edad avanzada han de tener capacidad de decidir, de querer ser, de querer hacer, para convertirles en personas activas frente a la pasividad que se les presupone, y romper así con el estigma de la dependencia y la vejez. Estas manifestaciones han sido realizadas por Gaizka Euba, responsable social de las residencias vizcaínas Barrika Barri y Kirikiño, con motivo del Día Internacional de las Personas de Edad avanzada que se ha celebrado el 1 de octubre.

La Asamblea General de las Naciones Unidas designó este día para concienciar contra la discriminación de las personas mayores, llamando la atención sobre los estereotipos negativos y las ideas falsas acerca del envejecimiento y desafiando esas ideas que la sociedad tiene hacia este colectivo.

En este contexto, Euba subraya que se debe “promover el empoderamiento de la propia personas mayor, ayudándole a romper barreras mentales, dándole un sentido a lo que hace de manera que vean que la institucionalización, el deterioro físico, la dependencia, la pérdida de capacidades cognitivas, no debían ser causa para no poder disfrutar de una vida normalizada”.

“Pese a la idea desvirtuada que también se tiene de los centros residenciales, en nuestras residencias no tenemos a las personas mayores aparcadas, les tratamos como personas que son porque sabemos que la participación e reintegración social es en una pieza fundamental. La sobreprotección familiar e institucional, la sobre cobertura de los cuidados, sus propias limitaciones, las ciudades poco amigables, los rápidos cambios tecnológicos, la globalización, etc. han generado precisamente lo contrario”, destacan.

Así, destaca que “las personas mayores quieren participar en las actividades o aficiones, en elegir su ropa o la comida que quieren comer, según sus posibilidades físicas. Debemos empoderar a las personas y escuchar cuáles son sus gustos, preferencias y motivarles para que estén activos”.

En este contexto, Euba da ocho claves para empoderar a este colectivo:

-          Promover las relaciones con otros colectivos

-          Desarrollar y generar puntos de encuentro intergeneracionales

-          Dar utilidad y valor a lo que hacen

-          Recuperar sus historias y poner en valor las experiencias de vida

-          “Salir” de los centros, frente al “acercar” todo al centro

-          Educarles en el uso de nuevas tecnologías

-          Mantenerles informados de la actualidad

-          Recuperar las relaciones personales abandonadas