• Tienen capacidad de decidir, de querer ser, de querer hacer… Son personas activas frente a la pasividad que se les presupone
  • Empoderar a las personas mayores beneficia su calidad de vida, nivel de autonomía y su autoestima, que son aspectos claves para un envejecimiento saludable y exitoso
  • Las personas mayores quieren participar en las actividades o aficiones, elegir su ropa o la comida que quieren comer, según sus posibilidades físicas

Bilbao, septiembre de 2018.- En la actualidad casi 700 millones de personas son mayores de 60 años. Para 2050, las personas de 60 años o más serán 2000 millones, esto es, más del 20% de la población mundial. Este aumento será el mayor y más rápido en el mundo desarrollado. No se debe olvidar que las personas mayores pueden seguir contribuyendo de manera esencial al buen funcionamiento de la sociedad. Las personas de edad avanzada han de tener capacidad de decidir, de querer ser, de querer hacer, para convertirles en personas activas frente a la pasividad que se les presupone, y romper así con el estigma de la dependencia y la vejez.

Estas manifestaciones han sido realizadas por Gaizka Euba, responsable social de las residencias vizcaínas Barrika Barri y Kirikiño, con motivo del Día Internacional de las Personas de Edad avanzada que se celebra el 1 de octubre.

La Asamblea General de las Naciones Unidas designó este día para concienciar contra la discriminación de las personas mayores, llamando la atención sobre los estereotipos negativos y las ideas falsas acerca del envejecimiento y desafiando esas ideas que la sociedad tiene hacia este colectivo, por lo que es necesario prestar mayor atención a las necesidades y desafíos particulares de las personas mayores.

En este contexto, Euba subraya que se debe “promover el empoderamiento de las personas mayores, ayudándole a romper barreras mentales, dándole un sentido a lo que hacen. De manera que vean que la institucionalización, el deterioro físico, la dependencia y la pérdida de capacidades cognitivas no deberían ser causa para no poder disfrutar de una vida normalizada. Empoderar a las personas mayores beneficia su calidad de vida, nivel de autonomía y en su autoestima, que son aspectos claves para un envejecimiento saludable y exitoso”.

“Se tiene la idea de que en las residencias los mayores no pueden ser autónomos ni tomar decisiones por sí solos, pero les tratamos y escuchamos como personas que son porque sabemos que la participación y reintegración social son piezas fundamentales de una estancia feliz”, asegura Gaizka Euba.

Así, destaca que “las personas mayores quieren participar en las actividades o aficiones, en elegir su ropa o la comida que quieren comer, según sus posibilidades físicas. Debemos escuchar cuáles son sus gustos, preferencias y motivarles para que estén activos”.

“La filosofía de nuestras residencias es que los perciban como una prolongación de sus propios hogares, dónde además de estar atendidos de todas las necesidades y cuidados que puedan tener como alimentación, medicación, también puedan llevar una vida normalizada de socialización, aficiones y gustos”, subraya Gaizka Euba.

En este contexto, Euba da diez claves para dar este colectivo el protagonismo que merecen:

-          Promover las relaciones con otros colectivos

-          Dar utilidad y valor a lo que hacen

-          Potenciar su autonomía en todas las actividades

-          Recuperar sus historias y poner en valor las experiencias de vida

-          “Salir” de los centros, frente al “acercar” todo al centro

-          Educarles y guiarles en el uso de nuevas tecnologías

-          Mantenerles informados de la actualidad

-          Hacerlos partícipes de la vida social y permitir que expresen su opinión

-          Promover conexión con el entorno familiar

-          Recuperar las relaciones personales abandonadas